Te burlaste de mis sueños, siempre me trataste mal; te miraba, me veía, y eso me gustaba tanto; me acerqué, quise hablar, pero vos querías pelear; y a mí tanto me gustó que no te duré ni un round. Y a veces pienso, cuando me quedo sola, te extraño, te lloro, que lindo arruinarse con vos.
Y el día estuvo mal, hoy te soñé, no quiero recordarte más, no me hace bien. Quisiera comprender que estás muy lejos y que no te importa nada de lo que me pasa.
Y cada vez que pienso en vos, quiero volver, y el brillo de tus ojos rojos, yo quiero ver, detesto no saber, si te acordas de mí o no te importa nada de lo que me pasa. Estoy un poco ansiosa y se termina el día, ando buscando un poquitito de tu adrenalina, y en mi cabeza encuentro sólo resignaciones, estoy pagando el precio de mis buenas intenciones ¿En qué estaba pensando cuando me vine acá? Tiene que haber alguna buena forma de escapar; si bien algunas cosas pudieron mejorar, me está aburriendo esta mentira de la libertad.