El tiempo se detiene por un instante, y como si la memoria fuera un video en el que uno puede regresar para volver a ver lo vivido, me embarco en un viaje retrospectivo a mi infancia.
Al ser niños, todo nos parece grande, una aventura sin igual y nos sentimos más protagonistas que nunca de nuestra propia vida (siempre debería ser así, debería). No hay preocupaciones, tenemos los sentimientos en su estado más puro, cada día es un descubrimiento que nos dejará una marca imborrable grabada a fuego en nuestra piel. Las cosas más simples eran aquellas que más nos entretenían, un mundo perfecto sin dudas.
Sin embargo, no todo era color de rosas, seguramente a todos así como pasamos los mejores momentos de nuestra vida en la niñez, también pudimos pasar por los peores momentos, esos que nos definen,
sea para bien, sea para mal.
Después de tanto recordar, me dispongo a volver a la realidad y automáticamente me pongo a reflexionar. Una de las primeras cosas que se me viene a la cabeza es el hecho de darme cuenta en la rapidez del tiempo, en su andar sin pausa y en lo corta que es la vida. ¿Estaré aprovechando mi vida? Una pregunta inevitable, que en lo personal no me atrevería a contestar con seguridad.
Otra de las cosas que surgieron en mí después de sumergirme en tan intenso viaje al pasado, es darme cuenta que el hombre cuanto más se acerca a su madurez, más extraña aquellos viejos tiempos de la niñez. Cuanto más grandes somos, más chicos queremos ser. El hombre al madurar, renuncia inconscientemente a aquellos valores que teníamos de chicos, y que serán cosas que seguramente ya de grandes no podemos recuperar. Como ser la felicidad sin razón, la inocencia, el asombro por cada descubrimiento, la seriedad con las que nos sentábamos a jugar. Son todas cosas que de grande, se van cambiando por nuevos hábitos como la rutina, la falta de interés por las cosas más simples, la falsedad, entre otras.
#Si mañana te vas, mañana te olvido.. Si mañana me amas, me escapo contigo..#
24 ago 2011
La noche cae, y junto con ella un Tsunami de recuerdos y sentimientos arrasan con todo a su paso.