Despertar otra mañana con la esperanza de tenerte una vez mas. Con miles de sueños rotos por saber que ya no serás el que conocí. Te quise tanto en silencio pero me lo tuve que tragar. No te imaginas todo lo que yo sufrí por tu ausencia en estos tiempos. Soñaba con que volvieras y dejaras tu castillo de rosas y aprendieras a vivir en la simpleza de la felicidad.
Hoy ya no me alcanzan las fuerzas para seguirte esperando; los segundos se hacen meses, y yo sigo con los ojos llenos y las manos vacías.
Con los meses voy aprendiendo que no sos lo suficientemente hombre como para ninguna mujer, que tus palabras no tienen valor alguno, que ya es hora de dejar a un lado el corazón y hacerle caso a la razón. Porque poco a poco voy rompiendo esa burbuja de cristal, que con tus palabras fuiste construyendo en mí. E intentanto retomar esa vida a la que alguna vez dejé atrás, que – claramente – en ella no pertenecías..
Hoy ya no me alcanzan las fuerzas para seguirte esperando; los segundos se hacen meses, y yo sigo con los ojos llenos y las manos vacías.
Con los meses voy aprendiendo que no sos lo suficientemente hombre como para ninguna mujer, que tus palabras no tienen valor alguno, que ya es hora de dejar a un lado el corazón y hacerle caso a la razón. Porque poco a poco voy rompiendo esa burbuja de cristal, que con tus palabras fuiste construyendo en mí. E intentanto retomar esa vida a la que alguna vez dejé atrás, que – claramente – en ella no pertenecías..





