Siempre me jugó en contra estar pendiente del “que dirán” más cuando viene de personas que a uno le importan. Sentir como las ganas de poderles leer la mente; saber lo que piensan; lo que les gustaría decir; lo que callan; lo que realmente sienten; cuando mienten y cuando no; hasta cuando inventan excusas pordríamos saber las verdaderas razones; saber TODO ABSOLUTAMENTE TODO. Cuantos problemas ahorraría, no me la pasaría las 24hs del día maquineando porque no habrían dudas de nada ni de nadie.