Hoy la verdad no tengo nada para decir, ni siquiera se por donde empezar, ni como terminar.
Nunca tuve mucha maña para esto de escribir, sé que no soy buena escribiendo, y de la ortografía mejor ni te cuento! Pero lo que escribía, y lo que escribo, siempre fue escrito desde alma, era como hablar escribiendo. Pero ese no es el problema, sino que lo que me da “cosa”, es querer hacer alguna publicación con un toque apenas de inspiración, pero nisiquiera eso.¿Será que ya no tengo motivos para escribir? ¿Será que me agarran las ganas de escribir solo cuando las cosas no andan bien?
Ultimamente, -o mas exactamente hace un año o más- vivo escribiendo cosas de chicos, de “desamores”, o “amores”(si lo querés poner desde ese punto de vista…), de desiluciones, pero siempre, o mayormente de eso. A lo que me refiero es que en el ultimo año, SIEMPRE era un tema referido a mis sentimientos; sentimientos que hoy están en blanco.
Si tengo hoy que escribir algo, no tendría a quién dirigirme porque no siento nada por nadie-nadie del sexo masculino, claro está-. Es raro en mí, porque toda mi vida fui victima del “efecto clavo”, es decir, necesitar otro alguien, para que ese alguien salga de mi cabeza. Y los problemas siempre se volvían a repetir, siempre necesitaba, otro alguien, y así sucesivamente; ya que mi personalidad es así, rara, media ilusa,-media mirándola con un ojo solo, claro-. Por eso es que hoy tengo una sensación rara, mi mente no piensa en NADIE. Eso me tranquiliza, claro, porque es como sacarse una mochila pesada del hombro, y poder seguir caminando sin todo ese peso. Pero….. si no hay motivo para escribir… si no hay bronca que descargar, ¿Qué voy a seguir escribiendoooooo?