Tengo varias razones para tener razon de que no hay mas mala
razon que el olvido; tengo intacta a la niña que fui. Tengo ganas
de anclar y otras tantas de huir a un sitio perdido. Tengo ganas
de no tener ganas, de comprarme un boleto de regreso al ayer
y entre tanto que tengo no encuentro razón suficiente para
olvidarme de ti.